China se encuentra inmersa en una profunda transición económica, un proceso que también afecta a sus regiones. Los antiguos centros de poder deben adaptarse para no quedarse atrás, ya que las industrias tradicionales pierden fuerza como motores de crecimiento y surgen nuevos sectores. En esta serie, analizaremos tres áreas representativas del país mientras intentan navegar por este entorno en rápida evolución.
En diciembre, Zhang Li se presentó a trabajar en Everwin Toys en Dongguan y encontró un aviso fijado en las puertas de la fábrica.
El mensaje era breve y directo: debido a la disminución de la demanda en la industria del juguete y a los cambios en la economía global, los ingresos de la empresa habían disminuido en más del 40 por ciento, lo que obligaba a detener la producción.
Para Zhang, la noticia supuso un revés en su vida. Como muchos de sus 2.000 compañeros de trabajo, llevaba más de 15 años trabajando en la fábrica, habiendo comenzado en sus primeros años veinte y dedicando sus mejores años a la línea de montaje.
“Ahora tengo 40 años”, dijo. “¿Dónde encontraré mi próximo empleo?”
Zhang es una de los millones de trabajadores migrantes que se encuentran en la primera línea de una rápida –y a veces dolorosa– transición económica en China, mientras que el vasto sector manufacturero del país se adapta a las crecientes tensiones comerciales globales y a los vertiginosos cambios tecnológicos.
