Científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) han alertado, a través de la revista Nature, sobre un cambio preocupante en la composición nutricional del fitoplancton, la base de casi toda la vida en el océano.
El surgimiento del fitoplancton «comida rápida»
El fitoplancton consiste en algas microscópicas de naturaleza vegetal. Debido al calentamiento del agua del mar, estos organismos están empezando a contener menos proteínas y una mayor cantidad de grasas y carbohidratos. Esta tendencia, que ya muestra un desplazamiento en la proporción de nutrientes, se prevé que se intensifique a lo largo de este siglo.

Impacto en la cadena alimentaria oceánica
Dado que la gran mayoría de las formas de vida en el océano dependen del fitoplancton para alimentarse, cualquier alteración en su composición tiene repercusiones en todo el ecosistema. Organismos como el krill, los caracoles marinos, las medusas y los peces pequeños se alimentan de fitoplancton, sirviendo posteriormente de alimento para animales marinos más grandes.
Según los investigadores, este desequilibrio dietético es una respuesta a los cambios en la temperatura del agua, así como a la disponibilidad de luz y nutrientes, basándose en estudios previos realizados en laboratorio.
