Un grupo de científicos ha logrado reducir la agresividad de una de las especies de peces más temperamentales de la naturaleza mediante el uso de psilocibina, el ingrediente activo presente en los llamados «hongos mágicos».
Según los hallazgos, la administración de este compuesto psicodélico no solo disminuyó las conductas agresivas de los ejemplares, sino que también los volvió más «perezosos», alterando su comportamiento social habitual.
Este avance representa un hito en la investigación, ya que permite observar cómo sustancias psicodélicas pueden influir en comportamientos complejos en modelos animales, marcando un punto de inflexión en el estudio de estas sustancias y su impacto en la conducta.
