Giakarta – En la historia de la política mundial, el poder no siempre reside en la figura más visible. En muchos regímenes, son quienes operan tras bambalinas quienes ejercen la mayor influencia en la dirección política y la consolidación del poder.
Leggi anche:
Gli alleati di Putin fanno eco all’avvertimento degli Stati Uniti: non giocare con la Russia
Esta dinámica parece replicarse en Venezuela, donde se sugiere que Cilia Flores desempeña un papel significativo que trasciende su condición de esposa del presidente.
Se afirma que la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores, posee una considerable influencia política dentro del régimen venezolano. Flores reafirmó su posición durante el primer proceso judicial posterior a su arresto, junto a su esposo, por fuerzas especiales de Estados Unidos.
Leggi anche:
USA: Il Venezuela deve smettere di cooperare con Russia, Cina, Iran e Cuba
“Soy la Primera Dama de la República Bolivariana de Venezuela”, declaró, según recogió Guardia el miércoles 7 de enero de 2026.
Sin embargo, diversas fuentes cercanas a la pareja sostienen que Flores es mucho más que la Primera Dama. Antes de su traslado a Nueva York, se especulaba que su poder era comparable, e incluso superior en algunos momentos, al de otras figuras clave del régimen, como Delcy Rodríguez.
Leggi anche:
Decine di persone uccise a causa degli attacchi statunitensi, il Venezuela annuncia 7 giorni di lutto nazionale
El propio Nicolás Maduro se refiere a su esposa con frecuencia no como Primera Dama, sino como “primera combatiente”, un término que refleja su participación directa en la política.
Eva Golinger, abogada y escritora estadounidense que en su momento asesoró a Hugo Chávez, ha comentado sobre la cercanía y la influencia de Flores.
“Flores es la esposa de Maduro, pero es mucho más que eso. Es su principal compañera, su confidente más cercana y, en muchos sentidos, contribuyó al ascenso de Maduro en la política”, afirmó.
“Flores juega más con la inteligencia, Maduro más con la fuerza. Esto no implica minimizar la habilidad de Maduro como operador político exitoso, pero Flores es el pilar que lo sostiene”, añadió Golinger.
La pareja se conoció por primera vez en una prisión venezolana en la década de 1990, durante visitas a su mentor político, Hugo Chávez, quien estaba encarcelado tras un intento de golpe de Estado. En ese momento, Maduro trabajaba como conductor de autobús y líder sindical, mientras que Flores era abogada y formaba parte del equipo legal que luchaba por la liberación de Chávez.
Tras la liberación de Chávez y su victoria en las elecciones de 1999, ambos se involucraron plenamente en el movimiento político conocido como Chavismo, obteniendo posiciones estratégicas y expandiendo gradualmente su influencia en el gobierno.
Pagina successiva
La carrera de Flores alcanzó un hito en 2006, cuando se convirtió en la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional de Venezuela. Durante su gestión, fue acusada de haber designado a casi 40 miembros de su familia en cargos públicos.
