Un bebé extremadamente prematuro fue diagnosticado con citomegalovirus (CMV) después de que sus síntomas fueran confundidos inicialmente con una sepsis tardía, reportó la revista médica Cureus. El diagnóstico se logró mediante pruebas de PCR, lo que permitió iniciar un tratamiento antiviral que estabilizó la salud del paciente.
¿Por qué el citomegalovirus es un reto diagnóstico en neonatos?
La infección por CMV en bebés prematuros suele imitar cuadros de sepsis, según el reporte de Cureus. El paciente presentó fiebre, inestabilidad respiratoria y alteraciones en los glóbulos blancos. Estos signos son comunes en diversas infecciones bacterianas. Esta similitud clínica dificulta que los médicos identifiquen la causa viral de forma inmediata.
¿Cómo se confirmó la infección en este caso?
El equipo médico utilizó la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar el virus. De acuerdo con la publicación, las pruebas de PCR realizadas en orina y saliva resultaron positivas. Esta herramienta fue la que permitió diferenciar la infección viral de una bacteriana y descartar la sepsis convencional.
¿Cuál fue el tratamiento y el resultado clínico?
El lactante recibió terapia antiviral con ganciclovir. Según el documento de Cureus, el paciente mostró una mejora clínica significativa tras la administración del fármaco. El caso subraya que la detección temprana es fundamental para reducir el riesgo de secuelas graves, como la pérdida auditiva o retrasos en el desarrollo neurológico.
