El Paris St-Germain, actual campeón de Europa, se impuso por 2-0 al Liverpool en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League, dejando la temporada del conjunto inglés en una situación comprometida.
Un ajuste táctico sorprendente
El entrenador Arne Slot optó por modificar la estructura de su equipo, alineando una defensa de cinco jugadores. Esta decisión resultó inesperada, ya que es la segunda vez en la temporada que el Liverpool emplea este sistema, habiéndolo utilizado previamente en octubre durante la derrota ante el Crystal Palace en la cuarta ronda de la Carabao Cup.

A pesar del cambio en el dibujo táctico, la superioridad del conjunto parisino fue contundente. Las estadísticas del encuentro reflejan un dominio amplio del PSG, que mantuvo la posesión del balón en un 74% y registró 18 remates, mientras que el Liverpool solo logró concretar tres disparos.
El colapso de la presión alta
De acuerdo con el análisis de Umir Irfan, corresponsal de tácticas de fútbol de la BBC, el Liverpool no se limitó a defender su área, sino que intentó implementar una presión alta. Para ello, Hugo Ekitike, Dominik Szoboszlai y Florian Wirtz formaron una línea estrecha entre la defensa y el centro del campo del PSG.
El equipo francés logró neutralizar esta estrategia mediante una rotación efectiva. El PSG retrocedió a uno de sus mediocampistas para conformar una defensa provisional de tres jugadores, quienes fueron marcados individualmente por el trío ofensivo del Liverpool. Simultáneamente, los laterales Achraf Hakimi y Nuno Mendes se proyectaron hacia adelante, fijando a los carrileros del Liverpool y anulando la presencia inglesa en las bandas durante la fase de presión.
El Liverpool recibirá al Paris St-Germain el próximo martes en el partido de vuelta de esta eliminatoria.
