El mundo del coleccionismo de cartas está marcado por los idiomas. El inglés sigue siendo el rey, pero el japonés destaca por su alta calidad. El español y el coreano también tienen su lugar, aunque no podemos olvidar el chino, con sus propias particularidades.
El idioma en el que están las cartas influye directamente en su valor en el mercado. Cuanto más demandado sea un idioma, mejor será tu colección y mayores tus posibilidades de inversión. Sin embargo, la alta demanda y la limitada oferta están provocando que los precios se disparen. Hoy nos enfocamos en el mercado chino.
Coleccionar cartas de China tiene sus ventajas. La calidad es buena y existen cartas exclusivas que no se encuentran en otros sets, lo que las hace muy atractivas para los coleccionistas. Además, las ediciones chinas suelen incluir productos y complementos muy cuidados.
Pero no todo es positivo. Uno de los principales inconvenientes es la dificultad para obtener hits. En una apertura de 20 sobres, por ejemplo, solo se encontraron dos hits, ambos cartas EX, sin ninguna ilustración rara.
Si buscas constantemente las mejores cartas en cada apertura, el material chino podría decepcionarte. Lo más común es encontrar, como mucho, un hit importante, como cartas AR o SAR.
A pesar de esto, este producto tiene un gran atractivo: es la colección 151, la primera y original de Pokémon, la que evoca los recuerdos de muchos. Un objetivo de coleccionismo podría ser completar toda la colección, y un excelente punto de partida son las cartas promo de los iniciales: Bulbasaur, Squirtle y Charmander.
