Investigadores de la Universidad de Pittsburgh, en Pennsylvania, han desarrollado un innovador tratamiento para reparar los daños en la córnea. Se trata de un “colirio viviente” compuesto por bacterias modificadas genéticamente para liberar una sustancia antinflamatoria.
Según Anthony St. Leger, líder del grupo de investigación, este avance representa “la primera demostración de que un microorganismo que reside en la superficie ocular puede ser modificado genéticamente para liberar un fármaco que mejore la salud ocular”.
Este logro abre la puerta a la idea de una “medicina viviente” para el ojo, un tratamiento que se aplicaría una sola vez y permanecería en el ojo, protegiendo y ayudando a la curación del tejido.
