Al menos 14 personas murieron y 38 resultaron heridas, incluyendo cinco niños, tras la detonación de un artefacto explosivo en la Panamericana, en el sector El Túnel de Cajibío, departamento de Cauca, según informaron autoridades locales.
El gobernador de Cauca, Octavio Guzmán, describió el ataque como «indiscriminado contra la población civil» y aseguró que se trata de parte de una «ola» de atentados terroristas registrados durante el fin de semana en la región.
Videos difundidos en redes sociales mostraron un cráter profundo en el centro de la carretera, vehículos destrozados, cuerpos esparcidos y decenas de personas atendiendo a los heridos mientras equipos de emergencia llegaban al lugar.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, responsabilizó del atentado a grupos armados vinculados a disidencias de las FARC y a redes de narcotráfico, calificando a los responsables de «terroristas, fascistas y narcotraficantes».
Además del ataque en la vía principal, se reportaron incidentes violentos en otras poblaciones de Cauca como El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda, incluyendo uno que afectó una base militar en Cali y dejó dos personas heridas.
Las autoridades anunciaron la activación de un consejo nacional de seguridad para enfrentar el aumento de la violencia, mientras el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, se trasladó al sitio para coordinar las operaciones de rescate y investigación.
