Colossal Biosciences y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos han anunciado una alianza para recolectar y congelar muestras de células y tejidos de todas las especies incluidas en la lista de especies en peligro de extinción. El objetivo de esta colaboración es crear una biblioteca de genomas que permita la desextinción de animales o aumente la resiliencia genética de las poblaciones actuales frente a amenazas ambientales.
El acuerdo, anunciado el 25 de junio, busca establecer un registro digital de la biodiversidad. Ben Lamm, cofundador y CEO de Colossal, describió la iniciativa como la creación de un «gemelo digital de la naturaleza», comparando el proyecto con un catálogo de biblioteca para la vida biológica.
¿Por qué es urgente crear este banco genético de especies?
La necesidad de este proyecto surge ante el alto índice de pérdida de biodiversidad. Según el Acta de Especies en Peligro de 1973, la lista oficial de Estados Unidos incluye actualmente a más de 2,100 especies en riesgo. Aunque en el último medio siglo 54 especies lograron recuperarse y salir de la lista, como el panda gigante y el águila calva, otras 67 se extinguieron a pesar de la protección gubernamental. Tan solo en 2023, 21 especies desaparecieron.


La escala del problema es global. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) identifica 48,600 especies bajo amenaza en su lista roja. Además, el Center for Biological Diversity, con sede en Arizona, advierte que factores como el cambio climático, la contaminación y la pérdida de hábitat podrían provocar la desaparición de hasta el 30% de la diversidad genética del planeta para el año 2050.
Brian Nesvik, director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre, afirmó en un comunicado que esta colaboración permitirá entender cómo la genómica y los bancos biológicos pueden complementar las herramientas de conservación actuales para ayudar a la recuperación de las especies en peligro.
¿Cómo recolectarán las muestras de los animales en peligro?
El proceso de recolección se realiza bajo estrictos protocolos para minimizar el impacto en los animales. Matt James, jefe de animales de Colossal, explicó que los científicos en el campo se limitan principalmente a extracciones de sangre y biopsias de piel para asegurar métodos no invasivos. No obstante, la empresa también busca restos de animales encontrados en la naturaleza o utiliza tejidos obtenidos mediante necropsias de animales fallecidos en zoológicos.
Una vez obtenidas, las células y líneas de tejido se someten a una secuenciación completa para crear un registro digital del genoma. Posteriormente, las muestras se almacenan en una instalación en Dallas, donde se mantienen en un baño de nitrógeno líquido a una temperatura de -274°F.
La tecnología también busca convertir estas células en células madre pluripotentes inducidas. Según James, la empresa ya ha logrado derivar células madre pluripotentes de elefantes por primera vez, un avance que permitiría que las células se reprogramen para convertirse en cualquier tipo de tejido, como músculo, hueso o corazón.
¿Qué impacto tendrá esta tecnología en la supervivencia de las especies?
Aunque Colossal Biosciences ha ganado notoriedad por sus esfuerzos de desextinción de especies como el lobo gigante, la empresa y el gobierno estadounidense enfocan este proyecto en la preservación de las especies vivas. El objetivo es utilizar la secuenciación genómica para identificar genes asociados con la tolerancia a la sequías o la mitigación de enfermedades, permitiendo que los animales sean más resistentes en un mundo con climas extremos.

La información generada no será privada. Lamm confirmó que el biobanco será de código abierto para que laboratorios y universidades de todo el mundo puedan utilizar estos datos en sus propios trabajos de conservación.
Este esfuerzo forma parte de una red global de biobancos. En febrero, Colossal anunció una alianza con el Museo del Futuro en Dubái para criopreservar muestras de más de 10,000 especies. Este centro funcionará como un núcleo de laboratorios regionales para el almacenamiento y la distribución de tejidos de animales indígenas.
