Aunque se aleja de la Tierra y se dirige fuera del sistema solar, el cometa interestelar 3I/ATLAS aún tiene sorpresas reservadas para los investigadores.
Una nueva investigación revela que las estructuras de chorros en la “anti-cola” orientada al sol de este cometa, que en algunas observaciones se estima que se extiende hasta 620.000 millas (1 millón de kilómetros), se balanceaban cada 7 horas y 45 minutos a medida que 3I/ATLAS se acercaba al sol. Por supuesto, los cometas son famosos por sus colas y halos, compuestos de gas y polvo que se expulsan de su núcleo a medida que la radiación solar los calienta. Sin embargo, estas colas generalmente apuntan lejos del sol y del flujo de radiación solar. Una anti-cola poco común es una cola cometaria que apunta hacia el sol, en lugar de alejarse de él.
“Caracterizar los chorros en 3I representa una oportunidad única para investigar el comportamiento físico de un cuerpo prístino formado en otro sistema planetario”, escribieron los investigadores detrás de este descubrimiento en un artículo publicado en el repositorio de documentos arXiv.
El equipo descubrió los chorros oscilantes en la coma de 3I/ATLAS después de observar el cometa durante 37 noches entre el 2 de julio y el 5 de septiembre de 2025, con el Telescopio Gemelo de Dos Metros (TTT), una instalación robótica ubicada en el Observatorio del Teide en Tenerife, Islas Canarias.
Estas observaciones permitieron a los investigadores rastrear cómo la coma del cometa evolucionó de un abanico de polvo orientado al sol antes de agosto, a una pronunciada cola antisolar. Atribuyen esta transformación a la creciente influencia de la radiación solar sobre el polvo de la coma a medida que 3I/ATLAS se dirigía hacia un acercamiento al sol el 30 de octubre de 2025, cuando se acercó a unos 210 millones de kilómetros de nuestra estrella.
La estructura del chorro apareció dentro de la anti-cola de 3I/ATLAS durante 7 noches entre el 3 de agosto y el 29 de agosto, y su balanceo o movimiento precesional implicó al equipo que el corazón helado de este invasor interestelar está rotando una vez cada 15 horas y 30 minutos. Este es un período de rotación más corto para 3I/ATLAS de lo que se había estimado previamente.
3I/ATLAS realizó su mayor acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre, acercándose a unos 270 millones de kilómetros. Desde entonces, el intruso interestelar se ha dirigido hacia el sistema solar exterior. Al igual que ‘Oumuamua y 2I/Borisov antes que él, se espera que el cometa eventualmente abandone el sistema solar para siempre. Sin embargo, como demuestra esta investigación, 3I/ATLAS puede que pronto desaparezca, pero gracias a su impacto en la ciencia, es poco probable que sea olvidado.
