El cometa 3I/ATLAS, un visitante interestelar, ha captado la atención de astrónomos y aficionados de todo el mundo. Imágenes recientes capturadas por el telescopio espacial Hubble muestran al cometa durante una rara alineación con el eje Sol-Tierra, el 22 de enero de 2026, ofreciendo una perspectiva única de este objeto celeste.
Este cometa, que se dirige hacia el espacio interestelar, fue objeto de una transmisión en vivo gratuita, permitiendo a los observadores seguir su viaje. Investigaciones sugieren que 3I/ATLAS podría no haberse originado en nuestro sistema solar, planteando interrogantes sobre su composición y trayectoria.
Tras pasar por el perihelio, el punto de su órbita más cercano al Sol, el cometa experimentó un cambio drástico en su actividad, liberando una gran cantidad de moléculas orgánicas. Este fenómeno ha despertado el interés de la comunidad científica, que busca comprender los procesos que impulsan esta liberación y su posible relación con el origen de la vida.
La NASA, a través del telescopio espacial TESS, continúa rastreando el cometa 3I/ATLAS mientras se aleja, anticipando un “adiós silencioso” a medida que se adentra en el espacio profundo. Las observaciones de Hubble y TESS proporcionan datos valiosos para estudiar la composición y el comportamiento de este cometa interestelar, ofreciendo pistas sobre los orígenes de nuestro sistema solar y la posibilidad de vida en otros lugares del universo.
