El 31 de mayo de 2009, Rafael Nadal sufrió su primera derrota en Roland-Garros, cayendo en cuarta ronda ante el sueco Robin Söderling. Hasta entonces, Nadal había ganado el torneo cuatro veces consecutivas (2005-2008) y acumulaba 31 victorias seguidas en la arcilla parisina. La sorpresa fue mayúscula, ya que semanas antes Nadal había vencido a Söderling en Roma con un contundente 6-1, 6-0. Esta derrota no solo puso fin a su racha invicta en el torneo, sino que también abrió la puerta para que su rival Roger Federer pudiera finalmente conquistar el único Grand Slam que le faltaba en su palmarés.
Cómo Federer cambió el tenis tras la caída de Nadal en Roland Garros 2009
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