Megarama presiona a distribuidores para excluir a cines municipales de estrenos
La cadena de multiplexes Megarama está ejerciendo presión sobre los distribuidores de películas en Francia para que no suministren copias de los filmes a las salas municipales cercanas a sus complejos el día del estreno nacional. Según información publicada por Le Monde, la estrategia busca consolidar su dominio en el mercado cinematográfico, limitando la competencia de espacios culturales gestionados por ayuntamientos.

El circuito, que opera en más de 30 ciudades francesas —incluyendo París, Burdeos, Niza y Montpellier—, argumenta que su infraestructura y capacidad de proyección justifican un trato preferencial. Sin embargo, críticos señalan que esta medida podría afectar a salas históricas y de barrio, que dependen de los estrenos para mantener su programación y atraer público.
Hasta el momento, no se ha confirmado qué distribuidores han cedido a estas presiones, pero el caso ha reavivado el debate sobre la concentración del sector y el acceso equitativo a las películas. Mientras tanto, Megarama continúa expandiendo su red con nuevos complejos en ciudades como Saint-Étienne y Villeneuve-la-Garenne.
La polémica llega en un momento en que el cine francés debate cómo equilibrar la rentabilidad de los grandes exhibidores con la supervivencia de las salas independientes. Organizaciones culturales ya han expresado su preocupación por el impacto que esta práctica podría tener en la diversidad de la oferta cinematográfica.
Megarama, por su parte, no ha emitido un comunicado oficial sobre el tema, pero fuentes cercanas al grupo insisten en que su objetivo es «optimizar la experiencia del espectador» mediante una distribución más controlada.
