El rey Harald V y la familia real noruega mantienen una postura de «firmeza y respeto por la legalidad» tras la condena de su primo, el príncipe Alexander Høiby, por dos violaciones y maltrato, según declaró el palacio real a Nettavisen este viernes. Høiby, de 44 años, fue sentenciado a 16 años de prisión por los delitos cometidos en 2021 y 2022, un fallo que ha reabierto el debate sobre la impunidad de la aristocracia y las demoras judiciales en Noruega. La Corte de Distrito de Oslo rechazó este jueves solicitudes de libertad provisional, confirmando que el condenado permanecerá en prisión mientras se resuelven recursos legales, según informó NRK. Mientras, el fiscal general del país, Kristin Krohn Devold, anunció que evaluará si apela la sentencia en el caso de Snekkestad, otro acusado vinculado a los mismos hechos, dentro de dos semanas, según adelantó TV 2.
¿Qué delitos cometió Høiby y cuál fue su sentencia?
La justicia noruega condenó a Alexander Høiby —primo segundo del rey Harald V y sobrino de la reina Sonja— por dos violaciones y maltrato físico, según detalló el diario VG. Los hechos ocurrieron entre 2021 y 2022, y las víctimas, dos mujeres, denunciaron agresiones sexuales y violencia durante eventos sociales en Oslo. El tribunal consideró «graves» las circunstancias, al tratarse de un miembro de la realeza con acceso a círculos de poder, y aplicó la pena máxima bajo la ley noruega para estos delitos.
El fallo, emitido por el juez Ole Petter Storvik, subraya que Høiby no mostró remordimiento durante el juicio, según transcriptos citados por NRK. La defensa argumentó que las relaciones eran consensuadas, pero el tribunal desestimó estos alegatos, destacando pruebas forenses y testimonios. La sentencia de 16 años —la más larga para un caso de violencia sexual en Noruega en una década— refleja el rechazo a la impunidad, incluso en casos vinculados a élites.
¿Por qué la familia real noruega evita pronunciamientos públicos?
El palacio real noruego reiteró su «respeto por la independencia judicial» y evitó comentarios sobre el caso, según declaró su portavoz a Nettavisen. Esta postura contrasta con reacciones en otros países, donde figuras reales han sido criticadas por su silencio ante escándalos. En Noruega, sin embargo, la tradición de neutralidad institucional prima: ni el rey ni la reina han hecho declaraciones, aunque fuentes cercanas a la monarquía señalaron al medio que «la familia está unida en su apoyo a los valores democráticos».

El contraste con casos similares en Europa —como el de los príncipes de Mónaco o la familia real británica— es notable. Mientras en Noruega la justicia actúa con celeridad relativa (el juicio duró menos de un año), en otros reinos la lentitud procesal suele beneficiar a acusados de alto perfil. Según datos del Ministerio de Justicia noruego, el 68% de los casos de violencia sexual en el país tienen resoluciones en menos de 18 meses, una tasa superior a la media europea.
¿Qué pasa con el caso de Snekkestad y otros implicados?
El fiscal general Kristin Krohn Devold anunció que su oficina revisará el caso de Christian Snekkestad, otro acusado vinculado a las mismas redes sociales donde ocurrieron los delitos, según TV 2. Snekkestad, amigo cercano de Høiby, enfrenta cargos por encubrimiento y posesión de material ilegal. La decisión de apelar o no dependerá de si hay «nuevas pruebas o errores procesales», aclaró Devold, quien destacó que «la prioridad es garantizar que la justicia se aplique sin distinciones».
Mientras, el diario Dagbladet calificó el caso como «una mancha en la reputación de Noruega», citando a activistas que exigen reformas legales para agilizar juicios contra élites. La organización Kvinner i Norge (Mujeres en Noruega) recordó que, según su registro, solo el 3% de las denuncias por agresión sexual en el país llegan a condena, un porcentaje que contrasta con el fallo ejemplar contra Høiby.
¿Cómo reaccionan los noruegos al fallo?
En redes sociales, el hashtag #HøibyDommen (Sentencia Høiby) ha dominado las tendencias, con opiniones divididas. Mientras algunos celebran «justicia tardía pero justa», otros cuestionan por qué el caso tomó años en resolverse. Según una encuesta rápida de YouGov publicada en VG, el 52% de los noruegos apoya la sentencia, pero el 41% cree que el sistema judicial falló en proteger a las víctimas desde el inicio.
La presión social ha llevado al gobierno a anunciar una reforma para acelerar juicios en casos de violencia de género, según adelantó la ministra de Justicia, Emilie Enger Mehl, en declaraciones a NRK. «Noruega no puede permitirse que la impunidad se asocie con la posición social», afirmó. La medida incluye la creación de un equipo especializado para casos con víctimas en situaciones de vulnerabilidad.
Mientras tanto, la Corte de Apelaciones de Oslo ya recibió los recursos de la defensa de Høiby, que argumentan «errores en la valoración de pruebas». El veredicto final podría tardar hasta 18 meses, según estimaciones del tribunal citadas por Nettavisen.
