Un camionero ha obtenido una compensación económica tras ser despedido prematuramente de su empleo, luego de perder su licencia por una infracción de conducir bajo los efectos del alcohol. El caso, resuelto a favour del trabajador, establece un precedente en materia de despidos injustificados en Nueva Zelanda.
El empleado perdió su licencia poco después de comenzar un nuevo trabajo, lo que llevó a su despido. Sin embargo, un tribunal dictaminó que el despido no estaba justificado, otorgándole al camionero una compensación económica.
Este fallo podría tener implicaciones significativas para las empresas en Nueva Zelanda, especialmente en sectores donde la posesión de una licencia de conducir es un requisito fundamental para el puesto. Subraya la importancia de evaluar cuidadosamente las circunstancias individuales antes de tomar la decisión de despedir a un empleado por infracciones de tráfico.
