Tensión en la tregua entre Afganistán y Pakistán tras ataque a universidad en Kunar
Las autoridades talibanes de Afganistán acusan a Pakistán de haber lanzado un ataque con morteros y misiles contra la Universidad Sayed Jamaluddin Afghani y zonas residenciales en la provincia oriental de Kunar, en el primer incidente de este tipo desde el inicio de conversaciones de paz entre ambos países. El ataque, ocurrido el lunes, dejó al menos siete muertos y más de 80 heridos, según cifras oficiales.
Hamdullah Fitrat, portavoz adjunto del gobierno talibán, confirmó que los bombardeos afectaron la capital provincial, Asadabad, así como distritos aledaños. «Estos ataques contra civiles e instituciones académicas son crímenes de guerra imperdonables», declaró Fitrat en un comunicado difundido este martes.
El Ministerio de Educación Superior de Afganistán informó que entre los heridos hay unos 30 estudiantes y profesores. Las imágenes difundidas muestran daños estructurales en los edificios universitarios y zonas aledañas, con ventanas destrozadas y escombros esparcidos por el campus.
Pakistán, por su parte, negó categóricamente haber atacado la universidad. A través de un mensaje en la red social X, el Ministerio de Información y Radiodifusión pakistaní calificó los reportes como «una mentira flagrante» y aseguró que sus operaciones militares son «precisas y basadas en inteligencia». Sin embargo, el comunicado no descartó por completo la posibilidad de acciones dentro del territorio afgano.

El incidente ocurre en un contexto de frágil distensión. Ambos países habían acordado una pausa temporal en los enfrentamientos con motivo del Eid al-Fitr, aunque las tensiones persistían. En febrero de este año, se registraron intercambios de fuego en la provincia de Nangarhar, y en semanas recientes se celebraron rondas de diálogo en China para intentar poner fin a meses de conflicto.
La provincia de Kunar, fronteriza con Pakistán, ha sido escenario recurrente de enfrentamientos entre fuerzas talibanes y el ejército pakistaní. Según fuentes de seguridad citadas por medios locales, Pakistán habría destruido varios puestos de control talibanes en el sector de Chaman en días recientes, aunque no se confirmó si estos hechos están relacionados con el ataque a la universidad.
La comunidad internacional ha expresado preocupación por el deterioro de la situación. Organizaciones de derechos humanos han llamado a ambas partes a respetar el derecho internacional humanitario y evitar ataques contra civiles e infraestructuras educativas.
El futuro de las negociaciones de paz entre Afganistán y Pakistán, que habían mostrado avances en las últimas semanas, queda ahora en entredicho. Analistas señalan que incidentes como este podrían reavivar el ciclo de violencia transfronteriza que ha marcado la relación entre ambos países en los últimos años.
