El conflicto en Irán presiona la industria del plástico y eleva los precios globales
La inestabilidad y las tensiones relacionadas con Irán están generando una presión significativa sobre la industria global del plástico, provocando un incremento en los precios internacionales.
Esta situación se ve agravada por las amenazas de Estados Unidos de perseguir las exportaciones petroquímicas iraníes. El presidente Donald Trump advirtió que los países que compren petróleo crudo o derivados refinados de Teherán se enfrentarán a sanciones inmediatas.
Impacto en la industria china
La industria del plástico en China, una de las economías más grandes de Asia, es particularmente vulnerable a estas medidas. El metanol es un componente esencial para la producción de olefinas, materia prima fundamental para el plástico.
Según datos de Kpler y la plataforma de energía especializada con sede en Washington, el metanol iraní representó aproximadamente el 40% de las importaciones totales de China durante el año 2024, alcanzando un volumen de 5,2 millones de toneladas.
Estrategia económica y geopolítica
Las amenazas estadounidenses parecen perseguir un doble objetivo: restringir las capacidades financieras de Teherán al limitar sus exportaciones de crudo y derivados, y continuar la guerra comercial impulsada por Trump contra Pekín.
Paralelamente, el sector petroquímico iraní —uno de los mayores productores del Medio Oriente— ha enfrentado una fase crítica. Ataques recientes se han dirigido hacia instalaciones industriales que alimentan la economía local, incluyendo centros estratégicos como la «Zona Económica Especial de Petroquímica» (Petzone) en Mahshahr, ubicada en la provincia de Juzestán, la cual busca elevar su capacidad de producción a 19 millones de toneladas anuales.
