¿Alguna vez se ha preguntado qué les dicen los entrenadores a sus atletas justo antes de que lleguen al tatami del Gimnasio Metropolitano de Tokio? El Grand Slam de Tokio es un evento importante, con mucha atención mediática y un gran número de espectadores, lo que no es fácil de manejar. Para los judocas japoneses, debe ser a la vez emocionante y estresante, ya que desean dar lo mejor de sí frente a su público y no decepcionar a sus amigos y familiares que pueden estar cerca en las gradas.
Pero, ¿cómo preparan los entrenadores japoneses a sus atletas para una tarea de tal magnitud? Maki Tsukada, la entrenadora nacional japonesa, conoce bien el desafío. Ganó el oro en Tokio en 2009 en la prestigiosa categoría de peso pesado y también fue campeona mundial y olímpica. Ahora tiene una nueva responsabilidad.

La entrenadora nacional japonesa Maki Tsukada en sus días de competición: Campeonato Mundial de 2010.
“Todo depende de los atletas. Si un deportista ya es una gran estrella, quizás tenga suficiente experiencia, un fuerte sentimiento por el judo y diferentes situaciones. En el caso de Uta Abe, por ejemplo, confiamos en su instinto y podemos simplemente observar su actuación desde el borde del tatami. Quizás solo seguimos de cerca pequeños detalles durante los combates, la gestión de la pelea, para comentarlos más tarde”, explica Tsukada.
Para los atletas más jóvenes y con menos experiencia, el equipo técnico intenta ayudarles a tomar buenas decisiones técnicas y recordarles que mantengan la cabeza alta, que se mantengan positivos y que tengan en cuenta diferentes estilos, especialmente los europeos. Les recuerdan que tengan cuidado con la distancia y el espacio, que protejan el espacio entre ellos y su oponente. A veces, necesitan un pequeño empujón para mantenerse concentrados en su primer combate.
Su enfoque individualizado hacia cada atleta está dando resultados. Cinco medallas de oro en el primer día, de un total de 19 medallas, es un resultado impresionante. Si bien es cierto que hay cuatro judocas japoneses inscritos en cada categoría, los números por sí solos no garantizan los premios, solo un buen judo y una fuerte psicología pueden lograrlo.




