Consumo de conservantes podría estar vinculado a un ligero aumento en los casos de cáncer y diabetes, según estudios franceses
El consumo de ciertos conservantes presentes en gran cantidad en los alimentos podría estar asociado a un ligero aumento en las tasas de cáncer y diabetes, según revelan dos amplios estudios franceses publicados este jueves.
El primer estudio, publicado en la revista British Medical Journal, concluyó que existe “múltiples asociaciones entre los conservantes utilizados ampliamente en alimentos y bebidas procesadas en el mercado europeo (…) y un aumento en las tasas de cáncer”, especialmente cáncer de mama y cáncer de próstata.
El segundo estudio, realizado por el mismo equipo del Instituto Nacional Francés de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) y publicado en la revista Nature Communications, encontró “asociaciones entre un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y un mayor consumo de un gran número de conservantes de uso común”.
Si bien ninguno de los dos estudios demostró una relación causal directa entre estas afecciones y el consumo de los conservantes mencionados, su rigurosa metodología proporcionó indicaciones importantes en esta dirección.
El equipo de investigadores, liderado por la epidemióloga Mathilde Touvier, se basó en un estudio que incluyó a más de cien mil franceses, a quienes se les hizo seguimiento durante varios años a través de encuestas periódicas sobre su dieta y datos precisos sobre los componentes de los productos que consumían.
Los investigadores concluyeron que el consumo de un gran número de conservantes, en particular sorbatos, sulfitos y nitritos, está asociado con un mayor riesgo de cáncer. La asociación más fuerte se encontró entre el nitrito de sodio (E250) y el cáncer de próstata, ya que este conservante aumentó el riesgo de padecerlo en aproximadamente un tercio.
Este nivel de riesgo sigue siendo limitado a nivel individual, pero representa un número considerable de enfermedades adicionales a nivel colectivo debido a la prevalencia de estas sustancias añadidas en los alimentos.
Los investigadores concluyeron que estos resultados justifican la adopción de políticas de salud pública que fomenten el consumo de productos que “utilicen conservantes y aditivos innecesarios de forma limitada”, en vista de la creciente evidencia sobre los efectos nocivos para la salud de los alimentos ultraprocesados.
