Incendios forestales en la provincia de Kalimantan Occidental, en Borneo indonesio, han afectado una zona de restauración de hábitats para orangutanes, generando alarma entre los conservacionistas. Existe el temor de que una nueva temporada de incendios severos pueda anular años de esfuerzos de recuperación antes siquiera de que comience plenamente la estación seca.
Un proyecto de una década en riesgo
Desde hace diez años, la organización Yayasan IAR Indonesia (YIARI) —filial indonesia de International Animal Rescue— ha trabajado en la restauración del hábitat degradado en la aldea de Pematang Gadung, ubicada en el distrito de Ketapang. Esta iniciativa, impulsada junto al gobierno y comunidades locales, surgió tras reiterados informes de aldeanos sobre orangutanes (Pongo pygmaeus) que ingresaban en las granjas para alimentarse de los cultivos, una consecuencia directa de la pérdida de su entorno natural.
Hasta el momento, el proyecto había logrado replantar aproximadamente 300 hectáreas (740 acres) con 150.000 árboles. El objetivo principal es garantizar que los simios, especie en peligro crítico, tengan suficiente alimento en el bosque y así evitar que se aventuren en las tierras de cultivo cercanas.
Causas y amenazas climáticas
Según los expertos, los incendios probablemente fueron provocados por la limpieza de terrenos cercanos para el cultivo de palma aceitera. El fuego se propagó rápidamente a través de vegetación arbustiva y turba seca, a pesar de que la región se encuentra todavía en la temporada de lluvias.
La preocupación aumenta ante el pronóstico de condiciones severas de El Niño para finales de este año. Los grupos de conservación advierten que no cuentan con los recursos suficientes para enfrentar una temporada de incendios de gran magnitud, similar a la crisis devastadora de 2015, año en el que se quemaron más de 1.500 hectáreas (3.700 acres) de tierra en el área de la aldea.
