El Instituto Nacional de Pesca (NFI) ha revelado que el consumo de pescado en los Estados Unidos sigue siendo bajo, aunque se observa una continua diversificación en la dieta de los estadounidenses. Según el NFI, el pescado es una fuente importante de proteínas y grasas saludables, especialmente omega-3, nutrientes que las nuevas directrices dietéticas para estadounidenses recomiendan priorizar.
Las nuevas directrices también recomiendan la introducción temprana del pescado en la dieta de los bebés a partir de los seis meses de edad y su consumo continuo a lo largo de la vida, siendo especialmente importante durante períodos de crecimiento rápido como la adolescencia, el embarazo y la lactancia. El NFI destaca que todas las formas de pescado – fresco, congelado y enlatado – contribuyen a una dieta saludable, accesible y asequible para las familias estadounidenses.
Aunque la variedad de opciones de pescado es extensa, la nueva pirámide alimenticia incluye ejemplos como el salmón, los camarones y el atún enlatado. El NFI se compromete a ayudar a los estadounidenses a implementar estas directrices y a disfrutar de los beneficios para la salud que ofrece el consumo de pescado en su dieta diaria.
