El año 2025 ha resultado ser particularmente próspero para Kim Jong-un, quien habría incrementado su fortuna en 2 mil millones de dólares provenientes de una única fuente de ingresos, según informes recientes.
Paralelamente, Corea del Norte ha fortalecido significativamente sus lazos con Rusia y China, abandonando su tradicional aislamiento en el escenario internacional. Esta profundización de relaciones estratégicas se ha convertido en un eje central de la política exterior norcoreana durante este período.
Sin embargo, el crecimiento económico del país también se ha visto empañado por actividades ilícitas. Reportes indican que Corea del Norte habría sustraído aproximadamente 2 mil millones de dólares en criptomonedas a lo largo del año, lo que ha generado preocupación a nivel internacional.
Diversas fuentes confirman que las operaciones de hackeo y robo de criptoactivos por parte de Corea del Norte han alcanzado cifras multimillonarias en 2025. Los ciberdelincuentes norcoreanos se han posicionado como los principales responsables de la apropiación indebida de monedas digitales a nivel global.
