*ADVERTENCIA: Los detalles a continuación podrían ser perturbadores para algunas personas*
Una mujer surcoreana y sus dos médicos han sido declarados culpables de asesinato por realizar un aborto a un bebé sano después de 36 semanas de gestación, en un país que no tiene restricciones oficiales al respecto.
En efecto, desde 2019 se levantó la prohibición del aborto en Corea del Sur, pero desde entonces no se ha implementado ningún marco regulatorio para restringir el procedimiento, según informó la BBC el miércoles.
En 2024, las autoridades surcoreanas abrieron una investigación después de que una mujer, identificada solo por su apellido Kwon, publicara un video en YouTube explicando cómo había interrumpido su embarazo de 36 semanas.
La joven, de unos veinte años, descubrió que estaba embarazada después de siete meses y, sin ingresos estables, decidió recurrir al procedimiento, temiendo que el bebé naciera con malformaciones debido a que había fumado y consumido alcohol durante todo su embarazo.
A las 36 semanas de gestación, su equipo médico no tuvo más opción que practicar una cesárea para interrumpir el embarazo, según la BBC.
Al nacer, el bebé estaba vivo, según la fiscalía. Fue entonces cuando el equipo médico, es decir, el cirujano a cargo del aborto y el director del hospital, colocaron al bebé en un congelador para matarlo.
El personal del hospital luego falsificó el historial médico de Kwon para hacer creer que el bebé había nacido muerto, según el medio británico.
Ante el tribunal, la madre del bebé testificó que no sabía cómo se realizaría el procedimiento en el momento del aborto, aunque, según pruebas presentadas ante el tribunal, se le informó que el bebé nacería vivo después de la cesárea, según la BBC.
Aunque su crimen merecía una pena severa, según el juez, este decidió mostrar clemencia y le concedió una sentencia de libertad condicional de tres años de prisión, teniendo en cuenta la falta de apoyo social a las madres en su situación, continuó el medio británico.
Por su parte, el cirujano y su director, quienes confesaron haber matado al bebé, recibieron penas de 4 y 6 años de prisión, respectivamente.
Cuando se levantó la prohibición del aborto en Corea del Sur, el Tribunal Constitucional recomendó modificar la ley para autorizar los abortos hasta las 22 semanas de gestación. En 2020 se presentó un proyecto de ley para limitarlos a 14 semanas, salvo en casos de problemas de salud o violación, en los que el límite se ampliaría a 24 semanas, según la BBC.
Sin embargo, este proyecto nunca se implementó debido a la oposición de parlamentarios conservadores, por lo que el país se ha mantenido sin restricciones desde entonces, según el medio británico.
