La humedad juega un papel importante en cómo percibimos la temperatura. Se ha observado que, aunque otros países puedan tener temperaturas más altas o bajas, la sensación térmica puede ser más intensa en Corea. Esto se debe a que la temperatura que sentimos no solo depende del termómetro, sino también de factores como la humedad y la velocidad del viento.
La temperatura aparente, también conocida como sensación térmica, es un índice que cuantifica la temperatura que realmente siente el cuerpo humano, teniendo en cuenta la humedad y el viento. En invierno, el viento frío puede reducir significativamente la temperatura aparente, haciéndola sentir más baja que la temperatura real. Por el contrario, en verano, la alta humedad puede dificultar la evaporación del sudor, lo que hace que la temperatura aparente sea más alta.
Robert Steadman desarrolló un índice de temperatura aparente universal en 1984, aplicable en todas las estaciones. Este índice considera la interacción entre la temperatura, la humedad y el viento para proporcionar una estimación más precisa de cómo se siente el calor o el frío.
