El aeropuerto de Cork, en Irlanda, experimentó restricciones temporales en las operaciones de vuelo durante la noche debido a una falta de personal en el control de tráfico aéreo. La suspensión de la actividad se extendió desde la medianoche hasta las 7:00 de la mañana, afectando tanto a las llegadas como a las salidas.
AirNav Ireland, la entidad responsable de la gestión del control de tráfico aéreo en el aeropuerto, fue quien implementó las restricciones en el flujo de aeronaves. Esta medida se tomó como respuesta directa a la escasez de personal disponible para garantizar la seguridad y eficiencia de las operaciones.
