Una agente inmobiliario en Quebec ha sido sancionada con una multa de 15.000 dólares por comprar la vivienda de sus propios clientes para luego revenderla obteniendo una ganancia de 25.000 dólares.
El caso ha generado debate sobre los conflictos de interés en las transacciones inmobiliarias y las obligaciones de transparencia que deben cumplir los profesionales del sector, según reporta Le Journal de Montréal.
Amende de 15 000$: cette courtière a acheté la maison de ses clients pour faire un «flip» . Le Journal de Montréal
