Brenna Henn, una genetista que buscaba mejorar la medicina genética, se encontró con un revés cuando su subvención del Instituto Nacional de Salud (N.I.H.) fue recortada. Henn, que se especializa en el estudio de la diversidad genética en poblaciones de todo el mundo, esperaba utilizar los fondos para investigar cómo las variaciones genéticas influyen en la salud y la enfermedad.
La cancelación de la subvención, parte de una revisión más amplia de las políticas de subvenciones del N.I.H., ha generado preocupación entre los científicos sobre el futuro de la investigación genética y el impacto en la diversidad en el campo. Henn argumenta que la falta de diversidad en los estudios genéticos puede llevar a resultados sesgados y a una medicina menos efectiva para todos.
El proyecto de Henn se centraba en comprender cómo la ascendencia genética afecta la respuesta a los medicamentos y la susceptibilidad a las enfermedades. La pérdida de la financiación pone en peligro la continuación de esta importante línea de investigación.
