Una cosplayer se encuentra en el centro de un debate sobre derechos de autor tras la revelación de que había estado vendiendo productos hechos a mano que incluían “letras manuscritas” extraídas directamente de una serie de anime. La situación salió a la luz durante una emisión del programa de internet “ABEMA PRIME” el 25 de febrero, donde se señaló la práctica de la cosplayer.
La cosplayer admitió haber utilizado las letras sin autorización en sus productos, lo que provocó una oleada de críticas por parte de los espectadores. El debate se extendió a la cuestión de si las letras manuscritas, a diferencia de los logotipos, pueden estar protegidas por derechos de autor. Un abogado especializado en derechos de autor fue consultado para analizar el tema.
Los productos en cuestión incluían soportes acrílicos que combinaban fotografías de cosplay con las letras manuscritas del anime, replicando el diseño original que aparecía en la serie. La cosplayer había estado vendiendo estos artículos en eventos como el Comic Market durante aproximadamente dos años.
