Estudios recientes sugieren que la recuperación de la COVID-19 podría dejar secuelas a largo plazo en el cerebro. Investigaciones realizadas a través de escáneres cerebrales de pacientes recuperados han revelado cambios microestructurales y químicos, según informa IFLScience.
Además, un nuevo estudio indica que la COVID prolongada y la enfermedad de Alzheimer podrían estar vinculadas por alteraciones similares en el cerebro, según reporta NDTV. Los hallazgos sugieren que ambos padecimientos podrían compartir mecanismos subyacentes que afectan la función cerebral.
Por su parte, el New York Post destaca que la COVID prolongada podría estar desencadenando cambios similares a los observados en la enfermedad de Alzheimer. Estos estudios abren nuevas vías de investigación para comprender mejor las consecuencias a largo plazo de la COVID-19 y desarrollar estrategias de prevención y tratamiento más efectivas.
