El gobierno italiano ha reforzado el apoyo al diseño y la innovación estética a través de la Ley de Presupuestos, asignando una dotación total de 60 millones de euros a esta medida. La normativa establece un crédito fiscal equivalente al 10% de los gastos incurridos por las empresas en actividades de diseño y desarrollo de productos, con un límite anual máximo de dos millones de euros.
Esta ventaja fiscal está disponible para todas las empresas que operen en Italia, independientemente de su forma jurídica, tamaño, sector económico o régimen contable.
