El año 2025 registró resultados contrastantes en el mercado de crédito privado. Si bien se observó un crecimiento significativo tanto en el volumen de activos gestionados como en el número de operaciones, la confianza de los inversores se vio moderada por la persistencia de tasas de interés elevadas y el aumento de los riesgos asociados.
Este escenario refleja una dinámica compleja en la que, a pesar del dinamismo en la actividad crediticia, las condiciones macroeconómicas y la percepción de riesgo influyen en la actitud de los participantes del mercado.
El incremento en los activos y las transacciones sugiere una continua demanda de financiamiento privado, mientras que el enfriamiento de la confianza indica una mayor cautela ante la incertidumbre económica y la posibilidad de un endurecimiento adicional de las condiciones financieras.
En resumen, 2025 se caracterizó por un crecimiento robusto en el crédito privado, pero con una creciente preocupación por los riesgos y la evolución de las tasas de interés.
