El ecosistema de criptomonedas de Irán experimentará un crecimiento significativo, alcanzando los 7.780 millones de dólares para 2025.
Según datos recientes, el gobierno iraní depende de esta infraestructura cripto para el comercio internacional, mientras que los ciudadanos iraníes la utilizan como un salvavidas financiero durante protestas y crisis económicas.
Irán legalizó la minería de criptomonedas en 2019, permitiendo a los operadores con licencia utilizar electricidad subsidiada a cambio de vender BTC minado al banco central. Bitcoin se ha utilizado como herramienta para pagar importaciones y liquidar el comercio fuera del sistema del dólar, aunque de forma indirecta.
Las estimaciones sitúan la participación de Irán en la potencia global de minería de Bitcoin entre el 2% y el 5%, aunque gran parte de la actividad opera fuera de la vista del público. La actividad a menudo se intensifica en torno a enfrentamientos militares y disturbios internos, incluido el conflicto de 12 días con Israel el año pasado.
El crecimiento del ecosistema cripto iraní supera al del año anterior, siendo una cifra tan grande como el Producto Interno Bruto (PIB) de países más pequeños como las Maldivas o Liechtenstein.
