La crisis en los sistemas de salud mental está provocando que personas con graves trastornos terminen recluidas en centros penitenciarios mientras esperan recibir atención especializada, una problemática que se manifiesta en diversos puntos del mundo.
Saturación en Nueva Zelanda
En Nueva Zelanda, la falta de disponibilidad de camas en centros de salud ha llevado a que algunos de los pacientes más graves terminen ocupando espacios en las prisiones. Según reportes, el tiempo de espera para obtener una cama puede alcanzar los 167 días, lo que agrava la situación de quienes requieren cuidados urgentes.
Casos críticos en Estados Unidos
Una situación similar se ha documentado en Estados Unidos, específicamente en el condado de Jackson, donde se ha reportado el caso de una mujer que ha permanecido más de un año en la cárcel mientras espera recibir el tratamiento de salud mental necesario.
