La Unión Eléctrica (UNE) informó este domingo sobre avances en la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras el segundo colapso total que sufre Cuba en una semana. El incidente, ocurrido el sábado a las 6:38 de la tarde, se originó por la salida de la Unidad No. 6 de la termoeléctrica 10 de Octubre, ubicada en Nuevitas, Camagüey, y provocó un efecto cascada en las máquinas que permanecían en funcionamiento, según la entidad.
Entre las primeras acciones para restablecer el servicio eléctrico, la UNE puso en marcha las plantas Energas Varadero y Energas Boca de Jaruco, parte de la empresa mixta cubano-canadiense Energas S.A. Estas instalaciones pueden aportar hasta 506 megavatios al SEN. “En servicio Energas Varadero y Energas Boca de Jaruco. Y se llegó con energía a la CTE Ernesto Guevara de Santa Cruz del Norte”, comunicó la UNE a través de sus redes sociales.
Asimismo, se reconectó la Unidad 3 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, integrándola al microsistema de la región central del país. Esta unidad tiene una capacidad de 158 megavatios y su incorporación es fundamental para la reconexión progresiva del sistema nacional.
La CTE Ernesto Guevara, en Santa Cruz del Norte, Mayabeque, que opera con crudo nacional, también fue restablecida. Esta planta, con una capacidad de hasta 107 megavatios, es prioritaria debido a que su funcionamiento con petróleo cubano permite evitar importaciones por un valor aproximado de 400.000 dólares diarios.
Este nuevo colapso, el séptimo en los últimos 18 meses y el segundo en la semana –tras el apagón general del pasado 16 de marzo, que mantuvo al país sin electricidad durante 29 horas y 29 minutos–, se produce en un contexto de grave crisis energética. Según Lázaro Guerra, director general de Electricidad del Ministerio, la recuperación del SEN tras un colapso total es un proceso “extremadamente complejo” que podría extenderse por varios días.
El viceministro de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, reconoció que Cuba acumula tres meses sin recibir combustible, lo que ha paralizado la generación distribuida. La interrupción de los envíos de crudo venezolano, a principios de enero de 2026 tras cambios políticos en ese país, y la orden ejecutiva de la administración Trump del 29 de enero, que prohíbe la venta de petróleo a Cuba, han agravado la situación.
El déficit de generación superaba los 1.847 megavatios el pasado jueves, en comparación con una demanda que oscila entre 2.000 y 3.000 megavatios en las horas pico. Los apagones en La Habana alcanzan las 20 horas diarias. Durante el apagón de este sábado, residentes de El Vedado protagonizaron cacerolazos en señal de protesta.
