Investigadores han descubierto que las pinturas rupestres de la cueva de Chauvet, con una antigüedad de 37.000 años, están parcialmente cubiertas por una fina película transparente de calcita que actúa como un barniz natural, preservándolas durante milenios gracias a un método óptico que evita pisar el suelo protegido.
Un equipo científico ha desvelado el misterio detrás de la excepcional conservación de estas obras de arte paleolítico en el sureste de Francia. Los hallazgos fueron publicados en la revista científica ACS Omega por Yohan Boulard, Thiéry Guillou, Carole Fritz, Gilles Tosello, Maguy Jaber y Philippe Walter el 13 de octubre de 2026.
Espectroscopia ultravioleta a distancia sobre el Panel de los Caballos en el sur de Francia
El suelo de la cueva conserva intactas las huellas prehistóricas de humanos y animales, incluyendo las pisadas de un niño que habitó el lugar durante el periodo gravetiense unos 10.000 años después de que se crearan las obras, lo que impide a los científicos caminar cerca de las paredes decoradas. Por esta razón, el equipo instaló un espectrómetro portátil sobre una pasarela protectora a unos 8 pies —equivalentes a unos 2,5 metros— de distancia del muro, operando en el aire húmedo de la caverna a una temperatura de 13 grados Celsius.
Mediante una sonda de fibra óptica de tres metros sujeta a un poste de fibra con una batería y un LED ultravioleta de 365 nanómetros, los investigadores proyectaron luz ultravioleta sobre los dibujos. La técnica permitió analizar la fluorescencia emitida por los depósitos minerales sin tocar las superficies.
Nuestra metodología se parece mucho a una investigación forense: examinamos cada pieza de evidencia para decodificar las técnicas de los artistas prehistóricos y comprender cómo se han conservado las pinturas a lo largo del tiempo.
Philippe Walter, autor principal del estudio
Capa de calcita y marcas de carbón caliente en la cueva de Chauvet
El análisis espectral demostró que la roca caliza de la cueva y los depósitos de carbonato cálcico brillan de forma diferente bajo la luz ultravioleta debido a las impurezas orgánicas atrapadas en su interior. Sobre el famoso Panel de los Caballos, la luz reflejada procedía mayoritariamente de la calcita, lo que confirmó la presencia de una película transparente.

Esa fina capa mineral funciona como una protección contra la erosión ambiental. Además, en la Alcoba de los Leones, los investigadores detectaron que el recubrimiento variaba de un punto a otro y que las líneas de carbón negro trazadas por los artistas parecían delimitar el flujo del agua, sugiriendo que los dibujos influyeron en la forma en que cristalizó el mineral.
El equipo también identificó un brillo anaranjado bajo algunas marcas de carbón, lo que llevó a los autores a plantear la hipótesis de que ciertas líneas en los dibujos se ejecutaron utilizando carbones con puntas calientes, posiblemente ardientes
.
Financiación, colaboraciones y el legado de la investigación arqueológica
El estudio contó con el respaldo financiero del Ministerio de Cultura francés, el Centro Nacional de la Investigación Científica y la Universidad de la Sorbona. Uno de los autores es cofundador de Lumentis, una empresa dedicada al desarrollo de instrumentos de imagen para analizar obras históricas.
La investigación también anticipa aplicaciones que van desde las ciencias forenses hasta el monitoreo de biopelículas a bordo de la Estación Espacial Internacional, un proyecto que ya se encuentra en marcha. Mientras tanto, la cueva real permanece protegida tras una gran puerta de acero y accesible solo para científicos.
Lectura relacionada