La exposición del artista británico Damien Hirst, conocido como el “chico malo” del arte moderno, está generando gran expectación en el Museo Nacional de Arte Moderno de Corea. Se trata de su primera gran exposición individual en Asia, que abarca más de 40 años de su trayectoria.
La muestra, titulada “La verdad no existe, pero todo es posible”, incluye alrededor de 50 obras, entre ellas piezas icónicas como un cráneo de diamantes y un tiburón conservado. El museo ha invertido 3.300 millones de wones (aproximadamente 2,5 millones de dólares) en esta exposición, lo que ha llevado a un aumento en el precio de las entradas, que ahora se sitúan en 8.000 wones.
Hirst, de 61 años, compareció brevemente ante la prensa el 18 de marzo de 2026, en un encuentro que se limitó a una sesión de fotos sin preguntas y respuestas. El artista explicó que debía regresar urgentemente a Estados Unidos por motivos personales, dejando un mensaje conciso: “Las obras mismas contienen el mensaje”.
La exposición ha despertado un renovado interés en la figura de Hirst, un artista que ha provocado debate y controversia a lo largo de su carrera.
