Investigadores han descubierto evidencia de daño cerebral en personas años antes de ser diagnosticadas con esclerosis múltiple (EM). Un estudio reciente reveló que las alteraciones en la materia blanca del cerebro pueden ser detectables incluso una década antes de la aparición de los síntomas clínicos de la EM.
Este hallazgo, publicado en Neurology, sugiere que los cambios cerebrales asociados con la EM no son simplemente el resultado de la enfermedad en sí, sino que pueden ser un proceso subyacente que comienza mucho antes. Los investigadores analizaron imágenes de resonancia magnética de personas que luego fueron diagnosticadas con EM y las compararon con imágenes de personas que no desarrollaron la enfermedad.
Los resultados mostraron que las personas que posteriormente desarrollaron EM presentaban una mayor cantidad de lesiones en la materia blanca, así como una reducción en el volumen cerebral, en comparación con el grupo de control. Estas alteraciones se observaron en promedio siete años antes del diagnóstico de EM.
Si bien el significado exacto de estos hallazgos aún se está investigando, los investigadores creen que podrían tener implicaciones importantes para el desarrollo de nuevas estrategias de prevención y tratamiento de la EM. La detección temprana de estos cambios cerebrales podría permitir intervenciones más tempranas para retrasar la progresión de la enfermedad.
Es importante destacar que la presencia de estas alteraciones cerebrales no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar EM. Sin embargo, los hallazgos sugieren que la EM puede ser una enfermedad más compleja de lo que se pensaba anteriormente, con un período preclínico prolongado durante el cual se producen cambios cerebrales sutiles.
