Desde 1970, la población de aves en Norteamérica ha experimentado un descenso superior al 25 %. Según una investigación publicada en la revista Science, la región ha perdido 3.000 millones de ejemplares en las últimas cinco décadas, una tendencia que se está acelerando.
Causas del declive poblacional
Los expertos atribuyen esta reducción a la intensificación de la agricultura y al aumento de las temperaturas globales. Este fenómeno preocupa a la comunidad científica no solo por la desaparición de especies específicas, sino por las implicaciones que conlleva para la salud de los ecosistemas y, por extensión, para los seres humanos.
Análisis de especies y regiones afectadas
Un análisis reciente de 261 especies evaluadas reveló que casi la mitad presenta descensos numéricos cuantificables. De estas, aproximadamente el 55 % ha registrado una aceleración en su tasa de declive desde 1987. El sudeste de la región se ha identificado como una de las zonas más impactadas.
El estudio indica que este descenso acelerado afecta incluso a especies generalistas y visibles, tales como el gorrión común, el cuervo americano, el estornino europeo y el zanate. Aunque sus poblaciones aún se mantienen elevadas, los investigadores advierten sobre el riesgo latente.
Advertencias de los expertos
Marta Jarzyna, ecóloga de la Universidad Estatal de Ohio, señaló que las bajas aumentan año tras año, subrayando que las aves se están perdiendo cada vez más rápido.
Por su parte, François Leroy, también ecólogo de la Universidad Estatal de Ohio y autor principal del estudio, advirtió que la extinción de las especies comienza con un declive en su abundancia, sugiriendo que la situación actual podría ser un anticipo de las consecuencias futuras en términos de extinción.
