Brescia sigue imparable de la mano de un Amedeo Della Valle en estado de gracia. Miro Bilan no dudó en calificar al capitán de la Pallacanestro Brescia como un «fenómeno», asegurando que esta era, liderada por Della Valle, pasará a la historia.
El encuentro contra Udine fue un claro ejemplo de la capacidad de reacción del jugador. Tras un primer tiempo discreto, con solo 3 puntos, 1 asistencia y 1 pérdida de balón, Della Valle regresó a la cancha con una actitud renovada. A pesar de sus 11 puntos en el tercer cuarto no fueron suficientes para romper la resistencia de un aguerrido Udine, el escolta de 32 años asumió la responsabilidad junto a Bilan en los minutos finales.
Con el marcador adverso por 11 puntos a falta de 6 minutos, Della Valle asistió a Bilan, anotó un triple en transición y penetró para facilitar otro lanzamiento de Bilan, llevando a Brescia de nuevo a la contienda. El desenlace, descrito como «un guion de Oliver Stone», culminó con un triple ganador de Della Valle sobre la bocina ante Mekowulu.
La explosión de júbilo en el PalaLeonessa, con más de 4.600 espectadores, fue la estampa de la novena victoria consecutiva en casa. Della Valle finalizó con 25 puntos, 5 asistencias, 2 rebotes, 1 tapón y 6 faltas recibidas. Además, anotó 3 triples en el último cuarto, alcanzando a Marco Belinelli en la 23ª posición de la clasificación histórica de triples en la liga italiana con 669.
Es la segunda vez consecutiva que Della Valle resuelve el partido en los últimos instantes, manteniendo invicto a Brescia en una temporada que hasta ahora es casi perfecta. Un factor crucial, teniendo en cuenta los próximos desafíos ante Milan y Bologna, y la proximidad de la Copa Italia.
