Un análisis reciente realizado en el Reino Unido ha revelado que, en los últimos años, aproximadamente 990,000 personas han fallecido a causa de la demencia. El estudio también indica que las personas de bajos ingresos tienden a presentar un mayor número de enfermedades coexistentes en comparación con aquellas con mayores recursos económicos.
La investigación destaca una correlación entre el nivel socioeconómico y la presencia de otras condiciones de salud que pueden agravar el impacto de la demencia. Si bien el estudio no profundiza en las causas de esta disparidad, sugiere la necesidad de abordar las desigualdades en salud para mejorar la atención y el pronóstico de las personas que viven con demencia, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad económica.
