La demolición de un complejo de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina en el Este de Jerusalén ha sido calificada como un “ataque sin precedentes” contra la organización internacional. El jefe de la UNRWA, Philippe Lazzarini, denunció lo ocurrido como una violación flagrante del derecho internacional, que protege las instalaciones de la ONU.
Lazzarini afirmó en su cuenta de X que esta acción representa “un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al derecho internacional, incluyendo los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas” por parte del Estado de Israel. UNRWA
Condena del Secretario General Guterres
El Secretario General de la ONU, António Guterres, condenó la demolición “en los términos más enérgicos”.
Guterres ha reiterado en numerosas ocasiones que el complejo pertenece a la ONU y es “inviolable e inmune a cualquier forma de interferencia”.
“El Secretario General considera totalmente inaceptables las continuas acciones escalatorias contra la UNRWA”, señaló un comunicado emitido por su oficina.
Guterres instó a Israel a detener la demolición y a restituir el complejo a la ONU “sin demora”.
‘Indignación’ del alto comisionado de derechos humanos
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se hizo eco de estas preocupaciones, expresando su “indignación” por el incidente, que supone una escalada significativa de las tensiones entre las autoridades israelíes y la UNRWA.
“Esto agrava lo que hemos estado observando durante un tiempo: ataques contra grupos de ayuda y actores de la ONU que intentan brindar asistencia”, declaró Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado.
El 14 de enero, fuerzas israelíes ingresaron a un centro de salud de la UNRWA en el Este de Jerusalén y ordenaron su cierre. En ese momento, la agencia informó que sus trabajadores estaban “aterrados”. En las próximas semanas, está previsto que se interrumpa el suministro de agua y electricidad a las instalaciones de la UNRWA, incluidas las utilizadas para la atención médica y la educación.
“Esto es una consecuencia directa de la legislación aprobada por el parlamento israelí en diciembre, que endureció las leyes existentes contra la UNRWA adoptadas en 2024”, explicó Lazzarini.
Anteriormente, las instalaciones de la UNRWA han sido blanco de incendios provocados en medio de una “campaña de desinformación a gran escala” por parte de Israel, según el Comisionado General de la agencia.
Esto a pesar de que, en octubre pasado, la Corte Internacional de Justicia reiteró que Israel estaba obligado a “facilitar las operaciones de la UNRWA, no obstaculizarlas ni impedirlas. La Corte también enfatizó que Israel no tiene jurisdicción sobre el Este de Jerusalén”, señaló Lazzarini.
“Lo que le sucede hoy a la UNRWA le sucederá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática, ya sea en el Territorio Palestino Ocupado o en cualquier parte del mundo”, advirtió. “El derecho internacional ha estado bajo ataque cada vez más y corre el riesgo de perder relevancia en ausencia de una respuesta por parte de los Estados miembros.”
