El atleta reconoció sentir una considerable presión, pero aseguró haberla superado y dado lo mejor de sí. Expresó su profunda gratitud por los años de entrenamiento, acumulando 23 años de dedicación sobre el hielo. «Nunca puedo comprender completamente dónde está el límite de mis habilidades», comentó el deportista.
Enfatizó que, durante la jornada, descubrió una capacidad para superar sus propias expectativas, tanto mental como físicamente y emocionalmente. Considera esta experiencia como un aprendizaje valioso que le permitirá seguir creciendo y desarrollándose como persona. «Es algo bueno que puedo llevarme, guardar y seguir adelante. Es algo positivo que me construye como individuo», concluyó.
