Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Yale ha identificado una nueva especie de pariente prehistórico del cocodrilo, el Eosphorosuchus lacrimosa
, cuyos restos quedaron preservados en piedra durante 210 millones de años. El hallazgo revela una especialización evolutiva diseñada específicamente para cazar y aplastar presas de mayor tamaño.
Un encuentro fatal en el Nuevo México prehistórico
La historia de este descubrimiento se remonta a un evento catastrófico ocurrido hace 210 millones de años en lo que hoy es el norte de Nuevo México. En aquel entonces, dos parientes de los cocodrilos, con un tamaño similar al de los chacales, se encontraban en la ribera húmeda de un río rodeados de helechos.
Ambos animales murieron en el mismo instante, presumiblemente debido a un desastre natural como una inundación repentina o un deslizamiento de tierra. Gracias a fuerzas geoquímicas fortuitas, sus huesos permanecieron enterrados y preservados a través de la Era de los Reptiles
y el posterior surgimiento de los mamíferos, hasta ser excavados en bloques de roca que forman parte de las colecciones del Museo Peabody de Historia Natural de Yale.
Dos especies, dos estrategias de caza
A pesar de su tamaño similar, el análisis de los fósiles permitió a los investigadores diferenciar dos especies con adaptaciones biológicas opuestas:
- Hesperosuchus agilis: Un habitante terrestre veloz, caracterizado por un hocico largo, patas traseras grandes y brazos más delgados y pequeños, ideal para cazar cerca de ríos y arroyos.
- Eosphorosuchus lacrimosa: La nueva especie identificada, que presentaba un hocico más corto, un cráneo más reforzado y músculos mandibulares expandidos, herramientas físicas perfectas para cerrar sus mandíbulas sobre presas grandes.
Importancia científica del hallazgo
El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, subraya cómo estas diferencias anatómicas reflejan la diversificación temprana de los protococodrilos.
«Esto habla de la diversificación de los protococodrilos hacia el comienzo de la ‘Era de los Reptiles'». Bhart-Anjan Bhullar, profesor asociado de ciencias terrestres y planetarias en la Facultad de Artes y Ciencias (FAS) de Yale y curador asociado de paleontología y zoología de vertebrados en el Museo Peabody
El análisis liderado por Bhullar, autor principal del estudio, permite comprender mejor la evolución de estos reptiles y cómo se adaptaron a diferentes nichos ecológicos al inicio de una de las eras más emblemáticas de la historia de la Tierra.
