Abuja, la capital de la República Federal de Nigeria, fue concebida como una ciudad planificada con el objetivo de servir como un centro neutral entre las diversas etnias y estados que componen la nación. El proceso de construcción comenzó en la década de los 80, y la ciudad se convirtió oficialmente en la capital el 12 de diciembre de 1991, sustituyendo a la antigua capital, Lagos.
Contexto y desarrollo de la ciudad
La creación de Abuja respondió a una decisión gubernamental tomada en 1976, orientada a evitar los problemas que habían rodeado a la capital anterior. Geográficamente, la ciudad se ubica en el centro del país, en la región de la sabana africana, específicamente en el punto de encuentro de los ríos Níger y Benue. Sus límites colindan con los estados de Níger al oeste y norte, Kaduna al noreste, Nasarawa al este y sur, y Kogi al suroeste.
Actualmente, Abuja es el centro administrativo del país, albergando las instituciones gubernamentales, embajadas y la sede permanente de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS). En cuanto a su demografía, las estimaciones varían desde los 1.693.400 habitantes en 2022 hasta aproximadamente 4 millones de personas.
Impacto humano y desplazamientos
A pesar de su planificación moderna, la construcción de la capital tuvo un impacto directo en las poblaciones locales. Bajo la premisa “queremos una voz en nuestro país”, se ha visibilizado la situación de las personas que fueron evacuadas para permitir el desarrollo y la edificación de la ciudad de Abuja.
