Un análisis reciente revela que las principales economías mundiales se encuentran en un ciclo perjudicial: el aumento del gasto público para sostener la actividad económica está generando un incremento significativo de la deuda. A su vez, el consiguiente aumento en los costos de los intereses está obligando a un nuevo incremento del gasto, perpetuando así la espiral.
La investigación destaca que varios países clave están experimentando esta dinámica, donde el esfuerzo por impulsar la economía a través del gasto gubernamental se ve contrarrestado por el creciente peso de las obligaciones financieras derivadas de la deuda acumulada.
