El síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM): la conexión entre la obesidad, la diabetes y la salud renal
El síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM) es una condición de salud que afecta simultáneamente al corazón, los riñones y el metabolismo, que es el proceso mediante el cual el organismo obtiene energía de los alimentos. Esta condición se produce cuando estos tres sistemas no funcionan de la manera adecuada.
Expertos en la materia han definido el CKM basándose en la estrecha conexión entre la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades renales y las enfermedades cardíacas (también conocidas como enfermedades cardiovasculares o CVD). Se ha advertido que factores como la obesidad, la presión arterial y la diabetes están vinculados con el riesgo de sufrir coágulos e insuficiencia renal.
La relación entre estas patologías es bidireccional: las personas que padecen enfermedades cardíacas tienen una mayor probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 o enfermedades renales. Del mismo modo, quienes ya presentan alguna de estas últimas condiciones tienen un riesgo más elevado de desarrollar enfermedades del corazón.
Etapas del síndrome CKM
Para su diagnóstico y tratamiento, el síndrome CKM se clasifica en cinco etapas distintas:
- Etapa 0: No existen factores de riesgo de CKM.
- Etapa 1: Presencia de señales de advertencia tempranas.
- Etapa 2: Los riesgos para la salud comienzan a manifestarse.
- Etapa 3: Inicio de problemas en el corazón y los vasos sanguíneos.
- Etapa 4: Presencia de signos y síntomas claros de problemas cardíacos.
Prevención y estilo de vida
En la Etapa 0, el objetivo principal es la prevención para evitar complicaciones futuras. En este sentido, las opciones de estilo de vida influyen directamente en las funciones renales. Para reducir el riesgo de desarrollar el síndrome CKM, se recomienda mantener una alimentación rica en frutas, verduras, proteínas magras (como pescado y frijoles) y granos integrales, tales como la avena y el arroz integral.
Además de estos riesgos metabólicos, también se destaca la importancia de conocer la relación existente entre el azúcar y el envejecimiento prematuro.
