Diabético sufre crisis de hipoglucemia en supermercado Delhaize y denuncia falta de atención urgente
Franckie, un hombre de 41 años diagnosticado con diabetes hace tres, vivió una angustiante experiencia en un supermercado Delhaize de Burenville (Lieja) el pasado 16 de marzo. Mientras realizaba compras para su perro, su aplicación móvil le alertó de un episodio de hipoglucemia, una condición que puede provocar pérdida de conciencia o incluso coma si no se trata con rapidez.
Ante la emergencia, Franckie tomó una bebida azucarada para estabilizar sus niveles de glucosa, pero al dirigirse a la caja para pagar, un empleado del establecimiento le detuvo con una advertencia: «No puede consumir productos sin haberlos pagado antes». A pesar de mostrar su sensor de glucosa y explicar la gravedad de su situación, el personal insistió en que debía esperar su turno en caja.
«Podía caer en coma. Mi presión arterial subió a 162/94», relató Franckie, quien aseguró que nunca antes había enfrentado una negativa similar al necesitar resucrarse de urgencia. La tensión escaló hasta el punto de que, según su testimonio, llegó a insultar al responsable llamándolo «imbécil», al sentirse ignorado en un momento crítico para su salud.

Tras el incidente, el servicio de atención al cliente de Delhaize respondió a su reclamo con un mensaje en el que sugerían que, en el futuro, «habría sido preferible pedir ayuda a un empleado para obtener el producto y evitar malentendidos». Sin embargo, para Franckie, esta recomendación no considera la urgencia de una crisis hipoglucémica, donde cada minuto cuenta.
La hipoglucemia, definida como niveles de glucosa en sangre inferiores a 70 mg/dL (3,9 mmol/L), requiere una intervención inmediata para evitar complicaciones neurológicas. Según las guías clínicas, tras corregir el episodio, las personas deben esperar al menos 40 minutos antes de realizar actividades como conducir, ya que el cerebro puede tardar en recuperarse por completo.
Este caso reabre el debate sobre cómo deben actuar los establecimientos comerciales ante emergencias médicas de clientes. Mientras Franckie exige mayor sensibilización del personal, Delhaize no ha emitido un pronunciamiento público más allá de su respuesta al afectado.
La historia de Franckie subraya la importancia de que tanto pacientes como establecimientos conozcan los protocolos básicos para manejar crisis diabéticas. Mientras las asociaciones de pacientes reclaman mayor formación en primeros auxilios para el personal de comercios, casos como este sirven de recordatorio sobre los riesgos de minimizar una emergencia médica.
