Una dieta basada en plantas, rica en alimentos de origen vegetal y baja en productos animales, podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica (ERC). Así lo sugieren varios estudios recientes, incluyendo investigaciones que vinculan la dieta planetaria EAT-Lancet con una menor incidencia de ERC.
La dieta EAT-Lancet, diseñada para ser saludable tanto para las personas como para el planeta, enfatiza el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, limitando al mismo tiempo la carne roja, el azúcar y las grasas saturadas. Los estudios indican que seguir este patrón alimenticio podría tener un impacto positivo en la salud renal.
Además de la dieta EAT-Lancet, investigaciones separadas han identificado alimentos específicos que pueden contribuir a la salud renal. Estos incluyen opciones como frutas y verduras seleccionadas, que aportan nutrientes esenciales y antioxidantes.
Estos hallazgos refuerzan la importancia de adoptar una alimentación equilibrada y basada en plantas para promover la salud general y, potencialmente, proteger los riñones de enfermedades crónicas. Si bien se necesita más investigación para comprender completamente la relación entre la dieta y la función renal, los resultados actuales sugieren que las elecciones alimentarias pueden desempeñar un papel crucial en la prevención de la ERC.
