Una dieta mediterránea, rica en aceite de oliva, pescado y verduras, podría ayudar a reducir el riesgo de demencia, según investigaciones recientes. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Lisboa en Portugal, sugiere que seguir este patrón alimenticio se asocia con un menor riesgo de desarrollar problemas cognitivos.
Los hallazgos indican que los componentes clave de la dieta mediterránea, como los ácidos grasos omega-3 presentes en el pescado, los antioxidantes de las frutas y verduras, y las grasas saludables del aceite de oliva, pueden tener un efecto protector sobre el cerebro.
Aunque se necesitan más estudios para confirmar estos resultados y comprender completamente los mecanismos involucrados, los expertos recomiendan adoptar una dieta equilibrada y rica en alimentos frescos y naturales como parte de un estilo de vida saludable para promover la salud cerebral a largo plazo.
